
Marhaba a Casa Tawargit
Tawargit significa «sueño». Esta casa es mi sueño en el desierto de Merzouga.
Qué hace una chica como yo en un lugar como este.
Soy Amanda Watt Roncero, fotógrafa española con sangre escocesa. En 2008 pisé por primera vez Marruecos y cada vez que estoy aquí se me dibuja una sonrisa. Quienes me conocen suelen decirme lo bien que me sienta el desierto y así lo siento yo. Aquí me siento en paz y vivo en un ritmo de reloj con el que me siento más cómoda y relajada. Me encanta la idea de abrir las puertas de mi casa a viajeros aventureros con ganas de conocer este país como suelo yo vivirlo, desde la raíz de las arenas que suelen atraparte para siempre y sin remedio.


Casa Tawargit, un sueño en el desierto.




Por si tienes curiosidad, quiero compartir aquí contigo la historia de Casa Tawargit, un sueño que nació en el corazón del desierto y que he luchado por construir con todo mi ser. Desde que puse un pie en Merzouga, supe que este lugar tenía algo especial, algo que resonaba profundamente en mi alma. Quería crear un espacio donde la serenidad del desierto pudiera ser compartida con otros, pero no fue un camino fácil.
Llegar hasta aquí, siendo una mujer sola en Marruecos, fue todo un desafío. Las dificultades parecían surgir en cada esquina, desde los trámites interminables hasta las barreras culturales y los momentos de soledad. Hubo días en los que sentí que este sueño podría desvanecerse como una duna bajo el viento del Sahara. Pero cada vez que me sentía abrumada, encontraba fuerza en la gente de aquí.
La hospitalidad marroquí no es solo un mito; es una realidad que he vivido en cada gesto de apoyo, en cada taza de té compartida y en cada sonrisa que me ha acompañado a lo largo de este camino. Los habitantes de Merzouga y los pueblos cercanos me acogieron con los brazos abiertos, ofreciéndome su ayuda y su amistad cuando más lo necesitaba. Gracias a ellos, Casa Tawargit no solo es un refugio en el desierto, sino también un hogar construido con el cariño y el esfuerzo de todos los que creyeron en este proyecto.
Hoy, cada rincón de esta casa cuenta una historia, una historia de lucha, de perseverancia y, sobre todo, de comunidad. Cada vez que recibo a un huésped, siento que estoy compartiendo una parte de ese viaje, un viaje que me enseñó que los sueños, aunque difíciles, se pueden hacer realidad cuando se tiene el valor de seguir adelante y cuando se está rodeado de personas que creen en ti.
Casa Tawargit es el resultado de esa aventura, un lugar donde cada piedra y cada pared reflejan la pasión y el amor que he encontrado en este desierto. Te invito a que vengas y formes parte de esta historia, a que experimentes la magia de un sueño hecho realidad en el corazón del Sahara.
El equipo Tawargit




En Casa Tawargit, somos más que un equipo; somos una familia. Me acompañan Moha y Lhou, dos jóvenes llenos de energía, alegría y un espíritu incansable. Ellos son los guardianes de esta casa y mis compañeros de confianza. Moha y Lhou representan la risa, la juventud y esa increíble capacidad de buscarse la vida en el desierto. Son los ojos que vigilan cada detalle cuando yo no estoy y las manos que cuidan y arreglan todo para asegurarse de que tu estancia sea lo más placentera posible.
Quienes nos visitan se encariñan rápidamente con ellos, y no es difícil entender por qué: su calidez y dedicación hacen que te sientas en casa desde el primer momento. Juntos, hemos construido un hogar en el desierto donde el bienestar de nuestros huéspedes es nuestra prioridad.
Y no podemos olvidarnos de Nomad, Aiour y Lolo nuestros dos perros y nuestro gatete. Ellos son parte integral de nuestra familia, fieles compañeros que completan este equipo con su lealtad y cariño.
¿Te unes a la familia Tawargit?
Estoy deseando darte la bienvenida a Casa Tawargit, el lugar ideal para sumergirse en una experiencia inolvidable en Marruecos. Nuestro refugio en el desierto ofrece confort excepcional, habitaciones cuidadosamente decoradas, espacios para retiros grupales y una cálida hospitalidad. ¡Reserva ahora y comparte mi sueño en Casa Tawargit!
